La Noche de Ánimas en Michoacán se acerca, y Uruapan está listo para la edición 2025 del Festival de las Velas, informó la Secretaría de Turismo del estado (Sectur).
Del 25 de octubre al 2 de noviembre, los más de 120 mil asistentes que se esperan al evento, disfrutarán de más de 44 actividades culturales, artísticas y llenas de tradición en el marco de esta ancestral celebración. Así como 54 altares que estarán distribuidos por el Centro Histórico.
Organizadores explicaron que el programa está dividido en ocho estaciones donde se desarrollarán actividades familiares que van desde música, danzas, teatro, y diversas ofrendas que se realizarán en el Centro Cultural Fábrica de San Pedro, Plaza Morelos, y diversos espacios públicos de la “Perla del Cupatitzio”.
Emilio Herrera Cuadra, secretario de Turismo y Cultura de Uruapan explicó que habrá un altar gigante que los turistas y visitantes podrán disfrutar y ver en él a sus familiares y amigos, “este altar tendrá ocho pantallas para que la gente pueda ver a sus familiares mediante un video con el que nos está apoyando un artista visual llamado Dhash”.
Antonio Berber Martínez, regidor de la Comisión de Turismo y Cultura Municipal adelantó que por segundo año consecutivo habrá un concurso de murales con diferentes artistas de Uruapan y otros municipios.
Por su parte Jorge Guerrero Paz, coordinador de las panaderías tradicionales de Uruapan comentó en esta edición participarán panaderos de la ciudad con distintas conferencias para que la gente sepa cómo nació la tradición de vincular el pan con la Noche de Muertos. Para mayores detalles se puede consultar el Facebook: Gobierno Municipal de Uruapan.

La marcha, que habría tenido como motivo la conmemoración de la llamada “represión del 15 de octubre de 2012” en Tiripetío, Cherán y Arteaga, se transformó en una jornada de violencia. Los manifestantes partieron en vehículos secuestrados: al menos 60 unidades, entre autobuses, camionetas de empresas privadas y automóviles particulares, fueron tomadas para su traslado hacia la capital.
En su trayecto por la Avenida La Huerta, los jóvenes vandalizaron mobiliario urbano, destruyeron paradas de camiones y arrancaron señaléticas. Las fachadas de negocios quedaron cubiertas de pintas y vidrios rotos.
Frente a Plaza Walmart, empleados intentaron sin éxito detener los destrozos. Una joven trabajadora de una cafetería estuvo a punto de ser herida por las piedras que los manifestantes lanzaban: “No quiero que me cobren el vidrio”, alcanzó a decir antes de ser rescatada por sus compañeros.
El recorrido se tornó más violento al llegar al edificio del Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Ahí, los normalistas lanzaron petardos y cohetones, irrumpieron en los juzgados y utilizaron un vehículo asegurado de una empresa privada como ariete para derribar las puertas. El inmueble terminó con severos daños, al igual que las plumas de acceso y cámaras de vigilancia.
Ya sobre la Avenida Madero, los desmanes continuaron. Las oficinas de una compañía de telefonía y una caja de ahorros fueron prácticamente destrozadas. El histórico ex Hotel Virrey de Mendoza también sufrió daños en sus puertas y ventanales, mientras un semáforo fue derribado junto con varias cámaras de seguridad.
El saldo fue de cuantiosos daños materiales, pánico entre comerciantes y transeúntes, y una ciudad que, una vez más, fue rehén de la violencia de quienes se ostentan como estudiantes. (RED 113 MICHOACÁN)
