Esta delegación viene hacer el papel que jugó un personaje gris en la historia de este Estado, que no digo su nombre, pero ya saben a quién me refiero, no aspiramos a actuar de manera prepotente, ni a robar a la población”, recalcó
El delegado en Michoacán de Programas Integrales para el Bienestar del gobierno federal, Roberto Pantoja Arzola, rechazó que pretenda asumir una postura como la que se generó en la administración priísta, con un enviado de la administración presidencial para que gobernara Michoacán.
Sin mencionar nombres, pero aludiendo al excomisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, garantizó que trabajará con el Ejecutivo en un marco de respeto y de civilidad.
Lo anterior, luego de la controversia constitucional que anunció el Ejecutivo que emprendería por las figuras de delegados federales en las entidades de la república, por dichos cargos.
“Se ha generado mucho morbo, que sí esta figura, esta delegación viene hacer el papel que jugó un personaje gris en la historia de este Estado, que no digo su nombre, pero ya saben a quién me refiero, no aspiramos a actuar de manera prepotente, ni a robar a la población”, recalcó.
El también exdirigente estatal de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), dejó en claro que respeta la decisión que tomo el Ejecutivo de recurrir a los tribunales para solucionar tal situación.
“Es muy respetable la posición del gobernador con respecto a lo que ha vertido con respecto a estas delegaciones que se aprobó en el Congreso de la Unión y que aprobó la Cámara de Diputados y que aprobó el Senado la reforma a la Ley de la Administración Pública federal”, arguyó.
Reiteró que el Gobierno federal se encuentra en la mejor disposición de sostener un diálogo directo con el mandatario michoacano Silvano Aureoles Conejo y confió en que sea únicamente en los tribunales en que se resuelva tal situación, de tal forma que no “mine la relación” entre ambos poderes.

