A través de esta Pascua «el Señor nos llama a sentirnos libres, aunque estemos confinados en nuestra casa, las paredes, las ventanas no son obstáculo para que nos sintamos en comunión con la Iglesia»
Los cristianos celebramos la nueva Pascua, y este año por motivos de la pandemia del COVID-19 «podemos vivirla como lo hacían los antiguos: en casa, en familia, en una celebración en donde no solo extrañamos la presencia de la Eucaristía que es para nosotros Jesús en persona, el alimento que nos nutre, sino también podemos disfrutar a este Jesús que nos habla a través de su Palabra», dijo el Cardenal Alberto Suárez Inda,
Es esta situación extraordinaria, refirió en su mensaje de Pascua quien también es Arzobispo Emérito de la Arquidiócesis de Morelia, en el cual conminó a la feligresía a que en el hogar lean la Biblia: «abran el Evangelio, es la Palabra de Jesús que nos invita a vivir estos días Santos».
En particular recomendó el capítulo 13 del Evangelio del apóstol San Juan, donde narra cómo Nuestro Señor invitó a sus discípulos, pero sobre todo les dio un ejemplo de humildad y servicio lavándoles los pies, e hizo una reflexión de cómo el apóstol Pedro se resistió al principio ser servido por el Maestro: «y quizás por orgullo a veces, no queremos comprometernos a que otro nos sirva porque nos sentimos obligados luego, como Jesús nos dice, a imitar ese ejemplo».
El purpurado definió en particular sobre ese pasaje bíblico que «lavarnos los pies significa atender a la necesidad de otro, no creernos superiores, no pensar que podemos exigir. Jesús Nuestro Maestro se arrodilla y lava los pies de aquellos humildes pescadores».
Lamentó la conmemoración de la Semana Santa en que, esta vez, los sacerdotes viven una situación difícil de no poder congregar a la comunidad y de tener suspendido el culto público, pero debe saber cómo hacer llegar el Evangelio, cómo preocuparse de los que más sufren, cómo estar al pendiente de los enfermos y necesitados.
Por ello el Cardenal Suárez Inda hizo votos porque esta Pascua como el Triduo Sacro se vivan de una manera más espiritual, más en familia y sobre todo con mucha fe porque el Señor no nos abandona, y recordó la consoladora frase dejada por Jesús a sus apóstoles antes de ascender al Cielo: «yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin de los tiempos».
A través de esta Pascua «el Señor nos llama a sentirnos libres, aunque estemos confinados en nuestra casa, las paredes, las ventanas no son obstáculo para que nos sintamos en comunión con la Iglesia y con toda la humanidad», estuvo cierto.

