Durante la presentación de su libro, Jaime López observó la necesidad de incluir al Poder Judicial en la rendición de cuentas
En su libro «Control Parlamentario de la Fiscalización y Agenda para la Política de Combate a la Corrupción», el doctor Alejandro Romero Gudiño, afirma que la corrupción es bilateral y para combatirla está la prevención, por lo cual propuso una agenda común entre tribunal, auditoría, contraloría y la participación ciudadana, para ello. propuso que integren de manera permanente una agenda común el Tribunal de Justicia Administrativa, la Auditoría Superior y la Contraloría del estado, junto al Comité de Participación Ciudadana.
Este medio día en el Centro Cultural Universitario, en los comentarios de esta obra el miembro del Comité Seleccionador del Fiscal Estatal Anticorrupción, el periodista Jaime López Martínez, sugirió que la transparencia y rendición de cuentas incluya a su sometimiento al Poder Judicial tambien, y que la aplicación de ambas recaiga en la ciudadanía.
El autor de la obra recién presentada señaló a su vez que la corrupción requiere aplicar sanciones correctivas tanto administrativas como penales «llegado el caso», que tumben la impunidad y mantengan a la ética como el objeto central de las politicas públicas, dentro de lo que denominó etapa de reconstrucción social. En su amplia exposición, el catedrático de la Universidad Autonóma de México, definió que no hay otra salida mas que la aplicación de la norma y la ley, y la cada vez mas creciente participación ciudadana.
En este evento organizado por la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Michoacana, así como por el Instituto de Contaduría, Romero Gudiño refirió que hay tres formas para medir la corrupción: los indices de percepción, resultados de auditorías, y la medición de las capacidades institucionales, siendo esta tercera la que no es aplicada en México. Y tras su investigacion ardua de modelos de 210 países del mundo dijo haber encontrado 12 hallazgos que ha plasmado en su libro hoy dado a conocer.
Entre estos comentó el control parlamentario de los recursos públicos y ubicar en este Poder esa facultad para revisión de uso y transparencia de estos mediante auditorías, y agregó que la generación de confianza en las instituciones genera capital social. Pero hay múltiples causales de la corrupción por lo cual ponderó una reforma cultural, y una creciente participación ciudadana. Además de hacer énfasis en la necesidad de profesionalizar a los integrantes de las autoridades administrativas empezando desde sus titulares, pues han sido creadas para el combate a la corrupción.
Estas instancias como el Tribunal de Justicia Administtrativa, la Auditoría Superior de Michoacán y la Contraloría del estado deben tener además independencia en sus miembros, y autonomía en su desempeño, señaló, tras finalizar que hay en todo esto aun dos temas ausentes: fiscalización electoral y ruta del dinero.
Estructuralmente es aceptable el sistema del país, pero hacen falta las medidas anticorrupción, dijo el autor.
Los comentarios del libro corrieron a cargo del magistrado presidente del Tribunal de Justivia Administrativa, Arturo Bucio, del fiscal estatal Anticorrupción, Rafael Villaseñor Villaseñor, y del reconocido periodista Jaime López Martinez en su calidad de miembro del Comité Seleccionador de dicho fiscal. Este último hizo hincapié en que el Poder Judicial no quede fuera del escrutinio de la rendición de cuentas, fiscalización y transparencia, pues se ha soslayado que ellos también se sometan a llos procesos anti corrupción.
Concluyó en sus observaciones que falta mucho por hacer y se requiere de la voluntad de los actoes implicados, pues si bien la norma está vigente la corrupciòn en el ejercicio de los recursos públicos es evidente y los castigos no sobrepasan señalamientos y mecanismos técnicos. Se manifestó en favor de aplicar acciones sancionadoras que contribuyan a combatir la imounidad que es la clave de la corrupción.

