Urgen líderes de altura para hacerle frente a la crisis más severa que es la pérdida de valores, en los gobiernos, las naciones, las familias y las iglesias: “¿quién nos guiará en estos tiempos difíciles?”
Durante la instalación esta mañana del Consejo Michoacano para la Paz y la Reconciliación, Roberto Ramírez Delgado, presidente de la Fundación Ciudadana para el Desarrollo Integral del estado de Michoacán (Fucidim), impulsor de las mesas ciudadanas de Seguridad y Justicia, celebró que hoy sea una realidad y se concrete el acuerdo signado el pasado 15 de Septiembre por todos los sectores sociales: «hoy en un acto de resiliencia y también en una fecha histórica» del 455 Aniversario Luctuoso de Don Vasco de Quiroga, ilustre humanista «nos volvemos a reunir para dar un paso más al frente».
A su vez, el secretario de Gobierno, Carlos Herrera Tello, convocó esta mañana a los sectores social, empresarial, educativo, sector público y religioso a buscar la paz, que no es una tarea pequeña porque requiere de esfuerzos extraordinarios porque las raíces que no la dejan crecer son profundas y complejas «pero hemos asumido el compromiso y no nos vamos a cansar».
En tanto, el presidente del Consejo Interreligioso de Michoacán, Juan Spiker Anderson, hizo un llamado a terminar con las diferencias y a mirarse como iguales. Urgen líderes de altura para hacerle frente a la crisis más severa que es la pérdida de valores, en los gobiernos, las naciones, las familias y las iglesias: “¿quién nos guiará en estos tiempos difíciles?”, cuestionó. La actualidad demanda un liderazgo de altura y de valores.
Nos quedan tres opciones ante esta grave situación: huir y evitarlo, sucumbir y ser parte del problema, o ser transformados para transformar a nuestro mundo.
Reunidos todos a un costado de Catedral, en su turno las representantes de las mesas ciudadanas hicieron votos por trabajar por la reconciliación, y trabajar en el fortalecimiento de valores, educación vial y prevención de adicciones. La coordinadora de la mesa de Lázaro Cárdenas, Deyanira Eunice Castellón Rivera, afirmó que la seguridad es responsabilidad de todos, asumió, y ese es el precepto de estas mesas instaladas en las regiones de Michoacán: “en esta acción de colaboración somos los ciudadanos los que debemos hacerle saber” a quienes sucederán en los cargos públicos, lo que se puede hacer con trabajo unido y de propuestas.
El Convenio no deberá quedar en este acto, sino debe trascender a todas las esferas, repuso.
Mariana Sosa Olmeda, rectora de la UNLA y coordinadora de la mesa de Seguridad y Justicia de Morelia, habló de la educación para la paz dijo que en Michoacán se requiere trabajar fuertemente por la reconciliación y buscar “ese lugar que la vida nos regaló, y que necesitamos ahora enriquecernos de manera humana”. La educación es en las aulas, pero hay qué observar en la casa “¿qué estamos haciendo en nuestras familias?”.
Desde el hogar, pasando por las aulas es la educación de construir para heredar a nuestros hijos y las futuras generaciones un ejemplo: “el mensaje es para nosotros los adultos: ¿tenemos qué desaprender malos hábitos?” para poder darles buen ejemplo a los hijos desde el seno familiar. Se debe actuar ya y no dejar que pase el tiempo en espera de un buen resultado. Por ello llamó a los sectores para sumarse a este esfuerzo de formar bien a nuestros niños y jóvenes en educación para la paz.
A su vez, Monseñor Carlos Garfias Merlos, arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, convocante a este evento al cual asistió el mandatario Silvano Aureoles y las autoridades de los Poderes Judicial y Legislativo, dijo que ante esta triste realidad es preciso integrar estrategias ante el hecho de que ese está generando una cultura de violencia que va dañando y lastimando a las personas y dañando al tejido social.
La civilidad y el diálogo son necesarios para una cultura de paz, y es preciso prever y generar estrategias porque la violencia está presente en todos los sectores de la sociedad, dañándola.

