Ayuntamiento le pide “tregua” en la descarga del líquido de Morelia
Tras las inundaciones registradas en Morelia, el Ayuntamiento pidió tregua a la Comisión Nacional de Agua (CONAGUA) para que no abriera las compuertas de la presa de Cointzio, mientras desciendan los niveles en ríos y drenes que pasan por la ciudad.
En entrevista, Rogelio Rangel Reguera, coordinador de Protección Civil Municipal, comentó que en Morelia llovió durante 13 horas continúas, de ahí que los niveles de los ríos y drenes hayan llegado a su capacidad máxima, por lo que en las colonias bajas subieron hasta inundarlas.
Comentó que las dos semanas últimas se ha desfogado la presa, ya que para la ciudad es riesgoso que la infraestructura colapse; no obstante, la tregua que giró el Ayuntamiento de Morelia es que se contenga el tiempo mayor posible, con la finalidad de que fluya el agua anegada en las más de 40 colonias afectadas.
En ese tenor, el director local de la CONAGUA en Michoacán, Osvaldo Rodríguez Gutiérrez, informó que esperarán lo más que se pueda, antes de abrir las compuertas, pero éstas sí serán abiertas en este día lunes, ya que es de alto riesgo que sobre pase la capacidad del contenedor.
El funcionario federal explicó que el desfogue natural de la presa es por el Rio Grande, de ahí que la CONAGUA mantiene monitoreado sus niveles, mismos que han bajado en las dos últimas horas, de estar al 100 a un 70 por ciento.
En cuanto a la información de Protección Civil Estatal, el coordinador, Carlos Mandujano Vázquez, aclaró que la causa de las inundaciones de Morelia no fueron los desfogues que se hicieron previamente, sino la continuidad de las lluvias que cayeron en la ciudad.
Asimismo, el Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS) de Morelia, comunicó que los cárcamos funcionan al 100 por ciento y las 24 horas del día para que fluya el agua estancada.
Finalmente, el Ayuntamiento de Morelia hará llegar a los vecinos afectados víveres y despensas ante la humedad que persisten en sus casas y por la cual no pueden preparar comida, ya que la población más afectada no ha querido salirse de sus hogares por temor a la rapiña y para salvar los muebles que no se les echaron a perder con la inundación.

