Elementos de Seguridad Pública impidieron a indígenas llegar al Centro Histórico, donde turistas eras transportados a la Feria Nacional de Pueblos Mágicos, mientras la sociedad civil sufría las movilizaciones
Por una parte, los Pueblos Mágicos y en otra, los Pueblos Indígenas de la Ribera de Pátzcuaro y la Cañada de los 11 Pueblos; en medio, los policías con cascos y escudos; a los lados, la sociedad civil indignada que sigilosamente se escondió para no ser atacada.
En una fecha que para los indígenas es motivo de repudio, ya que un 12 de octubre fue el día en que Cristóbal Colón llegó a América para conquistar a nuestros ancestros, quienes sufrieron vejaciones y todo tipo de violaciones, que a pesar de los 526 años trascurridos, los descendientes michoacanos siguen con las lamentaciones.
Cada año, los pueblos indígenas se manifiestan en la ciudad más colonial, pero también en donde nació el movimiento de la Independencia; pese al pasar de los años, los edificios que levantaron aquellos españoles tan odiados, fueron testigos de las afrentas que realizaron y recibieron los integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) en este año.
Es importante mencionar que los manifestantes son los mismos que retiraron del Plaza Melchor Ocampo, porque sobre la avenida Madero se realizó la inauguración de la Quinta Feria de Pueblos Mágicos el jueves 11 de octubre.
Cuando fueron removidos, las autoridades se comprometieron a dejarlos manifestarse en el marco del Día de la Raza, por lo cual, los preparativos de las movilizaciones no fueron cancelados para este viernes de manifestaciones.
Por lo anterior, en el obelisco a Lázaro Cárdenas se reunieron los indígenas, estudiantes de las normales rurales de Michoacán y maestros para marchar sobre la avenida Madero hasta llegar a Palacio de Gobierno.
Sin embargo, el Gobierno les incumplió porque armaron dos frentes de policías, uno en el crucero de la calle de Cuautla y otro más en Andrés Quintana Roo; el primero fue el más grande, dijeron los manifestantes que superaba a los 600 elementos; fueron éstos los que impidieron que la muchedumbre avanzara al primer cuadro de la ciudad.
En el centro, frente a Catedral estuvieron concentrados los turistas que llegaron a la ciudad para celebrar la Feria de los Pueblos Mágicos, por eso sobre la avenida se pudieron apreciar a los autobuses y vagonetas que iban y llegaban para que fueran trasladados los visitantes, a quienes el Gobierno les dio preferencia por la magnitud del evento nacional.
En el otro extremo, los manifestantes rayaron las paredes y aparadores de los comercios que se encuentran ubicados sobre la avenida Madero Poniente, fue por eso que cuando los locatarios vieron a la aglomeración con aspecto agresivo prefirieron bajarle a las cortinas.
Los manifestantes con caras tapadas, principalmente los estudiantes de normales rurales, con palos y tubos se colocaron enfrente de los policías, en señal de resistencia; las mujeres con rebosos cargaban a sus hijos más pequeños; y poco eran los hombres adultos los que les acompañaron a la lucha de “emancipación del pueblo”; fue así como la nombraron en sus panfletos que entregaron a la sociedad civil, cual curiosa aguardo para presenciar cualquier conato de violencia entre los manifestantes y policías.

