Participan en el ejercicio organizado por las cúpulas empresariales los siete candidatos a la alcaldía de Morelia
Este martes se realizó el primer debate entre los siete candidatos a la presidencia municipal de Morelia, por los diferentes partidos políticos, el cual fue organizado por la cúpula empresarial.
Como moderadores se contó con dos periodistas provenientes del Estado de México, Luz Adriana Antillón y Charlie Rubio y constó de tres partes, entre las que destacaba la sección de las preguntas que fueron las más votadas a través del portal de internet “debateciudadano”.
El primero en intervenir fue el candidato del Partido Encuentro Social (PES), Fausto Vallejo Figueroa, quien subrayó la presentación de 50 proyectos sólidos para Morelia, así como una administración con rostro humano y mejoras en las condiciones de los cuerpos policiacos para el restablecimiento de la seguridad.
Posteriormente intervino, el candidato del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Constantino Ortiz García, quien se manifestó a favor de que salieran los “vividores” del gobierno municipal.
Mientras que César Santoyo Muñoz del Partido Nueva Alianza (PANAL), ofreció seguridad para todos, a través de cuerpos policiacos cercanos a la sociedad, priorizar la atención a jóvenes y adultos mayores, además de desarrollo agroindustrial para la ciudad, pero sin proyectos concretos y claros.
Posteriormente, intervino el candidato de la coalición “Por Morelia al Frente”, Carlos Humberto Quintana Martínez, quien manifestó su “dolor” al ver que el 78 por ciento de los morelianos se siente inseguros en la ciudad, por la ola de delitos del fuero común que se registran a diario, asimismo se comprometió a mejorar los servicios públicos municipales.
Por su parte, el otrora panista y ahora candidato independiente, Alfonso Martínez Alcázar, durante su primera intervención, se enfocó a advertir que el debate se orientaría en atacar sus bienes patrimoniales y acciones gubernamentales y aprovechó el espacio para demandar a sus contrincantes un comportamiento a la altura.
A su vez, Daniela de los Santos Torres del Partido Revolucionario Institucional (PRI), propuso el combate al desempleo, impunidad, corrupción, la realización de servicios con “planeación y no realizarlos por ocurrencia”.
Por último, intervino el candidato de la coalición Partido del Trabajo (PT) y Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), Raúl Morón Orozco, quien comprometió un gobierno honesto, responsable, incluyente, trabajador, y aseguró que “no gobernará con sus amigos” y buscará especialistas para el desarrollo de la ciudad.
Entre los temas que trataron, estuvo desarrollo inclusivo, democrático y sostenible, así como reactivación económica, estado de derecho, seguridad, medio ambiente y buen gobierno.
En la segunda parte del debate, los siete candidatos a la alcaldía moreliana tuvieron que contestar una serie de preguntas realizadas por especialistas y la ciudadanía en general.
El primero en preguntar fue Gabriel Castañeda Martínez, consejero de la Secretaría de Seguridad, seguido de Rubén Flores Muñoz, presidente de la Comisión Anticorrupción de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) y preguntas de diversa índole realizadas vía internet o presencial por diversos ciudadanos.
El encuentro entre los siete candidatos presidenciables tardó dos horas y contó con una pésima organización para los medios de comunicación a quienes se les asignó un área de prensa, en la que carecía de internet tanto para trabajar, como incluso para ver el propio debate a través de la pantalla oficial instalada por el gremio empresarial.
Minutos antes de concluir el debate, a cada candidato a la alcaldía moreliana se le otorgaron 120 segundos para su intervención final, espacio que se llevaron el candidato independiente Martínez Alcázar al acusar a su contrincante Quintana Martínez de solicitar 2 millones de pesos a los empresarios para financiar su campaña, además de falsificar una factura por 300 mil pesos.
Acto que el candidato de la coalición “Por Morelia al Frente”, intentó revirar al acusar a Martínez Alcázar de utilizar las finanzas públicas municipales como negocio personal para beneficiar a unos cuantos.

