«No se sabe si la Iglesia es objeto de una persecución o solo víctima de la espiral de violencia que vive el país”
El joven católico Jorge Garibay, coordinador del Movimiento Testimonio y Esperanza en Morelia, advirtió hoy que se ha naturalizado recibir amenazas por parte del crimen organizado y antireligiosos. Ello en la conmemoración del 30 aniversario del homicidio del Cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, en que afirmó que hay más de 70 casos en el país de sacerdotes que fueron asesinados y cuyos procesos no han concluido.
A nombre de esta agrupación condenó los asesinatos y agresiones contra ministros de Dios. Según dijo en conferencia de prensa, han contabilizado cerca de 70 víctimas en los últimos años, así como las agresiones se han acentuado desde hace 30 años, fecha en que fue muerto a balazos el purpurado.
Lamentó que es en este sexenio federal en que se han registrado un notable aumento en agresiones y asesinatos de representantes de la Iglesia Católica, y recordó el joven los casos recientes como la muerte de Monseñor Faustino Armendáriz, Arzobispo de Durango, atacado con cuchillo en plena misa, el crimen del párroco Javier García Villafaña, muerto a balazos en la carretera Capacho-Cuitzeo a principios de esta semana. También recordó a Gumersindo Cortés González, a fray Juan Antonio Orozco y al padre, José Guadalupe Rivas, los dos sacerdotes jesuitas.
Expuso a las afueras de Catedral de Morelia que los ministros de la Iglesia no solo es objeto de atentados, sino de ataques y quema de parroquias como la de San Agustín en Durango, San José en Veracruz y otra más en Sahuayo ayer mismo en que un enfurecido destruyó las imágenes y estatuas sagradas.
“El Estado de Derecho solo es aplicable cuando se trata de intereses políticos”, cuestionó, tras acusar la falta de esclarecimiento en los homicidios de los clérigos de parte de las autoridades judiciales. “No se sabe si la Iglesia es objeto de una persecución o solo víctima de la espiral de violencia que vive el país”, repuso.

