La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema
Woody Allen (1935-?) Cineasta norteamericano
Andrés Manuel López Obrador odia, ya se sabe, al poder económico y a quienes lo encarnan. Empero, en el peor momento de su gobierno, con todos los indicadores de gobernabilidad en caída estrepitosa, un hombre emblemático de ese poder, Carlos Slim, puede convertirse, así sea involuntariamente, en un tanque de oxígeno puro para la 4T, que de cara a las elecciones del 21, pudiera resultar definitivo.
Slim, a través de su fundación, participará decididamente en la producción de las vacunas anti covid para toda América Latina, junto con Argentina. La investigación y la patente serán de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, y la farmacéutica Astra Zeneca, pero los argentinos la producirán y Slim la envasará.
¿Y eso qué tiene que ver con López Obrador? En realidad nada, pero hábil como es, le sacará jugo sólo por tratarse de México. Desde luego el gobierno no participa en nada, pero ya comenzó a vender la producción de la vacuna como propia. Paradójico porque si hay un gobierno que ha negado sistemáticamente cualquier tipo de apoyo a la comunidad científica en esta pandemia, y que ha manejado con criminal irresponsabilidad la crisis sanitaria, es el de López Obrador.
Éste ha basado en mucho su ascenso al poder desde hace veinte años, justo en montarse en la cantaleta de que los empresarios representan la mafia del poder, son los “malos” de la película. Y resulta que ahora uno de éstos, de hecho el más importante de todos desde el punto de vista de su poderío económico, puede constituirse en su salvavidas, con su intervención en la producción a nivel región de la vacuna anti covid. Ni tardo ni perezoso, López Obrador de inmediato se subió al tren del oportunismo y el sólo hecho de que Slim sea mexicano parece darle derecho para reclamar su parte del botín, aunque en estricto sentido no tenga vela en el entierro.
La explotación del logro, sobre todo desde el punto de vista de renta electoral en el 21, está intrínsecamente ligada a la ignorancia de buena parte de los mexicanos, que se tragan un embuste como el de López Obrador. Veremos qué tanto éste sabe capitalizar el logro de Slim.
twitter@jaimelopezmtz jaimelopezmartinez@hotmail.com

